Un fiador es la persona que, mediante un contrato de fianza, garantiza con su patrimonio el cumplimiento de una obligación de otra persona. De este modo, si el deudor incumple el pago de lo comprometido, el acreedor podrá exigírselo al fiador.

Este contrato se suele asociar a préstamos y créditos solicitados a entidades bancarias, cuando estas exigen contar con la garantía personal de un tercero.

Aunque tiene algunos puntos comunes, no debe confundirse la fianza con la obligación, denominada igual, de entregar o depositar un dinero como garantía (para litigar, por costas judiciales, por indemnizaciones, en arrendamientos, en caso de libertad provisional en un proceso penal…).

Un avalista es la persona que, mediante un contrato de aval, garantiza con su patrimonio el cumplimiento de una obligación de otra persona. De este modo, si el deudor incumple el pago de lo comprometido, el acreedor podrá exigírselo en su lugar al avalista.

El contrato de aval suele formalizarse en el ámbito mercantil para garantizar el pago mediante documentos de giro (letras de cambio, cheques, pagarés…).

También suele pactarse cuando se solicita a una entidad bancaria que aporte su garantía para asegurar una obligación de pago o reforzar ciertas decisiones u operaciones: licitaciones, concursos, arrendamientos, responsabilidades asociadas a cargos…

Es similar a la fianza.

14 de enero 2021

¿Cómo afecta la Ley de la Segunda Oportunidad a los avalistas o fiadores? | ✅ FAQ #69

Ley de la Segunda Oportunidad

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