Es la vivienda de una persona que mantiene en ella su residencia habitual (principal). Hay normativas diferentes que establecen algunos requisitos para que una vivienda pueda considerarse habitual.

Por ejemplo, la normativa fiscal exige que sea la residencia durante al menos tres años (salvo traslado reciente por razones de matrimonio, separación, trabajo…) o se habite de manera efectiva y permanente sin que transcurra un plazo superior a doce meses desde la fecha de adquisición o terminación de las obras.

Hay que tener en cuenta, además, que para considerar que hay residencia habitual en el país es preciso que se resida en su territorio al menos 183 días en el año.

Término que se utiliza a menudo para aludir a una segunda residencia vacacional, pero que, en general, a diversos efectos (fiscales, para liquidación…), puede utilizarse para hacer referencia a toda propiedad que tenga un particular de inmuebles residenciales que no constituyan su vivienda habitual.

Puede tratarse de viviendas vacacionales, heredadas, compartidas (adjudicadas a cónyuges separados o excónyuges tras divorcios), de inversión…

Es el régimen económico matrimonial establecido por defecto en el Código Civil para los territorios que aplican la regulación civil común. Se denomina sociedad de gananciales. (Se aplica en estos territorios si no se pacta otro).

Básicamente, implica la existencia de un patrimonio común a los cónyuges que se forma con los ingresos obtenidos por estos durante la vigencia del régimen, sin contar los bienes legalmente considerados privativos (bienes anteriores al matrimonio, donaciones, herencias, ropa personal ordinaria…).

Son bienes gananciales (comunes), entre otros, las rentas del trabajo, los intereses y rendimientos de otros fondos o bienes (sean o no comunes), las empresas fundadas o los bienes adquiridos con fondos o bienes gananciales…

14 de enero 2021

¿Puedo mantener mi vivienda habitual si me acojo a la Ley de la Segunda Oportunidad? | ✅ FAQ #6

Ley de la Segunda Oportunidad

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