31.000 euros cancelados a transportista de Granada en 6 meses
Un trabajo más cómodo, con más tiempo libre y mejor sueldo. ¿Quién no lo querría? Ricardo lo tuvo claro. Pero las cosas no salieron como se esperaba y el cambio que le iba a mejorar la vida, en realidad, lo llevó a la ruina.
Una afición cara que se podía permitir
Mecánico de profesión, el protagonista de esta historia era un amante de los coches. Su pasión era repararlos, adaptarlos, modificarlos… y, sobre todo, conducirlos.
Los días libres los dedicaba a trabajar en el vehículo que tuviera en ese momento y salir a dar unas vueltas con él. Poco a poco se fue introduciendo en el mundo de los rallys y empezó a participar en sus primeras carreras en la provincia de Granada.
El gusanillo de la competición fue creciendo en él y eso le hizo tomar dos decisiones importantes: por un lado, compró, en unas condiciones de financiación bastante ventajosas, un automóvil mejor, que le permitiría rendir mucho más. Y, por otro, decidió cambiar de empleo a otra empresa que le ofrecía mejores condiciones económicas y un horario que le permitía tener más tiempo libre para dedicar a su afición.
Su sueldo no estaba mal, de hecho le permitía vivir cómodamente y sufragar el coste de su afición, pero en la nueva empresa iba a ser un 30% superior, así que era una buena oportunidad de mejora.
Cambiar de trabajo resultó ser una pésima idea
Acordó empezar en el nuevo puesto en septiembre y dejó el empleo que tenía a final de junio para tener libres los dos meses de verano.
Pero en agosto le comunicaron que habían surgido una serie de imprevistos que hacían imposible su contratación. Con el jefe anterior no podía volver, claro, así que se encontró sin ingresos, sin ahorros y con un préstamo al que hacerle frente.
En ese momento solo se le ocurrió solicitar otro crédito rápido para ir tirando hasta encontrar trabajo y ponerse al día. Sin embargo, el dinero se acabó en muy poco tiempo, así que pidió otro más…
Su situación empezaba a ser tan complicada que comenzó a trabajar con un contrato bastante peor que el que tenía antes y un sueldo de 1.100 euros. Menos de la mitad de lo que tenía previsto ingresar al mes.
Los préstamos personales implican unas cuotas altas
Mientras más corto es el plazo de devolución de un crédito, más altas son las cuotas. Por eso, los préstamos hipotecarios se pagan de una manera más cómoda, porque el plazo de liquidación es mucho mayor.
Pero Ricardo tenía varios créditos personales, así que con esa nómina le resultaba imposible pagar el alquiler, vivir y hacer frente a las cuotas. A partir de ahí la bola se fue haciendo cada vez mayor, hasta que llegó un momento en que fue consciente de que no iba a poder salir de esa situación por sus propios medios.
Un amigo le habló de unos abogados especializados en la Ley de la Segunda Oportunidad y que estaban consiguiendo muy buenos resultados en los Juzgados a la hora de conseguir la cancelación de deudas. Se refería a Libertad Sin Deudas.
Enseguida contactó con nosotros y vio claro que quería iniciar el proceso lo antes posible.
Esa sí fue una decisión excelente porque en solo seis meses consiguió el perdón de todo lo que debía: algo más de 31.000 euros.
Con nuestra ayuda, Ricardo comenzó una nueva vida. Si tú quieres hacer lo mismo contacta con nosotros ahora y no dejes pasar más tiempo sin dar un paso hacia la solución que necesitas.
Teléfono y whatsapp: 622 83 50 42
Auto de cancelación de deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía nuestro cliente de Granada: resolución del procedimiento.