18.000 € cancelados a una coordinadora de servicios de Mataró
Este caso de éxito está protagonizado por una mujer de Mataró a la que llamaremos Alba y que se vio sobrepasada por el resultado de su proyecto como emprendedora.
Un negocio puede ser rentable pero no viable a la vez
Actualmente, Alba trabaja como coordinadora de servicios socio sanitarios a domicilio, organizando y supervisando las actividades de cuidado de personas mayores a las que se dedica la empresa en la que está empleada. Pero hace unos años decidió iniciar su propio negocio y montó un centro educativo.
Convencida de que iba a ir bien compró un local, lo acondicionó y amuebló y comenzó su emprendimiento llena de ilusión.
Pero, claro, las cosas no siempre salen bien y cuando los establecimientos no generan los ingresos suficientes para hacer frente al pago de lo que se debe los problemas que se generan pueden ser graves.
A veces los cálculos que se hacen no son fiables porque atienden a criterios de rentabilidad pero no de liquidez, cuando la verdad es que hay que tener en cuenta ambos aspectos.
Y es que un negocio será rentable siempre que produzca beneficio, es decir, que sus ingresos sean superiores a los gastos. Pero no solo hay que cubrir los gastos propios de la actividad si no que también hay que pagar las deudas que se han contraído al hacer la inversión inicial, así que no es suficiente con que la facturación sea superior a los costes porque también tiene que dar para hacer frente a las obligaciones de pago.
Si esta circunstancia no se produce, el negocio no será viable y, si no aumentan los ingresos en la cantidad adecuada, habrá que inyectarle capital (propio o ajeno) o cerrarlo.
Esta segunda opción fue la elegida por Alba porque la primera quedaba totalmente fuera de su alcance.
Empezar el camino hacia la solución
Como parte del local se financió mediante un crédito hipotecario que se dejó de pagar, el banco se quedó con el inmueble para cancelar la deuda. Aún así, después de esto, el importe total de lo que debía Alba ascendía a 18.000 euros y se repartía entre un resto del préstamo, algunos otros pequeños créditos y una cantidad pendiente de pago a la Diputación.
Para cuando llega este momento había tenido una hija y atravesaba por problemas con su pareja. Eso contribuyó a que su situación económica empeorara y que con su sueldo no pudiera hacer frente a sus obligaciones de pago.
Pero en lugar de esperar a ver si las cosas se resolvían por sí solas (cosa que nunca ocurre) decidió pasar a la acción e intentar buscar una solución. Con esa intención contactó con nosotros y, desde Libertad Sin Deudas, le informamos de todo lo relativo a la Ley de Segunda Oportunidad y le pusimos en contacto con un abogado especialista que inició todos los trámites.
Al cabo de 14 meses, en septiembre de 2022 (hoy día los procesos son mucho más breves), consiguió la cancelación de todo lo que debía (18.000 euros) y dejó atrás, por fin, la losa que pesaba sobre ella.
Tal vez tú también puedas acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad
El procedimiento regulado en la Ley de la Segunda Oportunidad tiene como finalidad que aquellos ciudadanos que no tienen bienes suficientes para hacer frente al pago de sus deudas puedan comenzar una nueva vida y empezar de cero, sin deber nada a nadie o con un plan de pagos asumible y viable.
Los requisitos a cumplir son bastante simples así que si tú eres insolvente y quieres poner fin a esa situación, tal y como ha hecho Alba y otras muchas personas, solo tienes que llamarnos y te informaremos de todo lo que necesites además de proporcionarte, si lo deseas, una primera consulta gratuita y sin compromiso con uno de los abogados expertos en la ley de la segunda oportunidad y que presten servicios en tu localidad.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: 14 meses y 18.000 € cancelados a una coordinadora de servicios de Mataró