77.500 euros perdonados a avalista de Huelva en 7 meses
La Ley de la Segunda Oportunidad tiene como objetivo que las personas que se ven sobrepasadas por su endeudamiento puedan dejar atrás todo lo que deben y empezar de cero otra vez. Y quienes resultan insolventes por haber avalado a otra persona, como es el caso de esta residente en Huelva al que nos referimos aquí, también pueden beneficiarse de ella.
Avalar comporta un riesgo considerable
El avalista se compromete a pagar la deuda de la persona avalada si esta no lo hace. Y tanto si el motivo es porque su situación económica no se lo permite como si es que no paga porque no quiere.
En ambos casos el acreedor puede dirigirse contra el avalista y exigirle el abono de las cantidades adeudadas.
Existe, por lo tanto, un riesgo real y cierto de que la persona que ha prestado el aval tenga que responder ante el titular del crédito y hacerlo efectivo. El tamaño de ese peligro irá ligado a la mayor o menor probabilidad de impago que exista.
Almudena (así llamaremos a la protagonista de esta historia) confiaba plenamente en su pareja, Héctor, y le avaló en varios préstamos que solicitó para montar un centro de entrenamiento y de tratamientos estéticos que requirió de una inversión importante en maquinaria.
Lo que nadie se esperaba que pasara
Al poco tiempo de abrir la clínica, cuando aún la facturación no se acercaba al importe necesario para cubrir los gastos, empezó la pandemia y tuvo que cerrar.
Al igual que le ocurrió a la gran mayoría de los negocios, fueron unos meses muy duros. Tanto que Héctor se sintió desbordado por la situación y en cuanto abrieron las fronteras regresó a su país sin intención alguna de volver, poniendo fin a su relación sentimental y sin querer saber nada de todas las obligaciones de pago que había contraído.
De un día para otro, Almudena se vio sola y abandonada por su pareja con la que creía que tenía un proyecto de futuro. Y cuando aún no se había recuperado del golpe, empezaron a llegarle los requerimientos de los acreedores para que pagara las deudas de Héctor por ser su avalista.
El problema económico que se generó fue enorme, porque con un sueldo de operaria con el que tenía que pagar el alquiler ya sola y vivir, tenía que hacer frente a una deuda que superaba los 70.000 euros.
Libertad Sin Deudas proporcionó la solución
Al principio el shock fue tan grande que Almudena no veía manera de afrontar la situación. Hasta que, pasado un tiempo, un conocido le habló de unos abogados que habían llevado el caso de una persona en circunstancias similares a las suyas con un resultado extraordinario. Se refería a Libertad Sin Deudas.
Contactó con nosotros y comprendió dos cosas:
- Que o iniciaba el proceso regulado en la Ley de la Segunda Oportunidad o no podría salir de la situación tan crítica en la que se encontraba.
- Que nuestros abogados en Huelva eran su mejor opción.
Así que pusimos en marcha el expediente y en siete meses el Juzgado emitió la resolución concediendo la Exoneración del Pasivo Insatisfecho, lo que significaba que todo lo que debía en calidad de avalista (77.500 euros) quedó cancelado. Por fin pudo volver a respirar tranquila.
Auto de cancelación de deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía nuestro cliente de Huelva: resolución del procedimiento.