Esta camarera de pisos de Barcelona obtuvo el perdón de 84.000 euros en 17 meses
En 2022 Belén (nombre ficticio) pudo, por fin, empezar a dormir tranquila al saber que la deuda que no podía pagar de ninguna manera ya estaba cancelada. Este es su caso.
¿Se puede perder la vivienda por la ejecución de la hipoteca sin pagar y seguir debiendo dinero al banco?
Sí. Sí que se puede perder una vivienda como consecuencia de la ejecución de la hipoteca que pesa sobre ella y, sin embargo, seguir con deuda.
Cuando no se han pagado un determinado número de cuotas o el equivalente a cierto porcentaje del capital prestado (ambas variables difieren si se está en la primera mitad de vida del préstamo o en la segunda) la entidad bancaria puede instar la ejecución de la hipoteca.
Dicha ejecución consiste en el embargo del inmueble y su posterior venta mediante subasta. Si el importe obtenido en ese acto es suficiente para cubrir la deuda pendiente, el propietario habrá perdido la vivienda pero también cancelado su deuda.
Sin embargo, si la cantidad recaudada es inferior la parte del préstamo que no alcance quedará vigente y sobre el deudor sigue la obligación de devolverlo. Por tanto, pierde la vivienda y, además, aún sigue debiendo dinero.
Esta camarera de pisos de Barcelona obtuvo el perdón de 84.000 € en 17 meses
En casos en los que se compró el inmueble en plena burbuja inmobiliaria y luego su valor de mercado bajó considerablemente esta situación no es nada extraña y el caso de Belén es un claro ejemplo de ello:
Desde que falleció su marido el sueldo que percibía por su trabajo de camarera de piso, y que rondaba los 800 ó 900 euros al mes, no le daba para vivir ella y su hija y, además, pagar las cuotas del préstamo.
El banco ejecutó la hipoteca y perdió el piso pero la cantidad que se obtuvo por la venta no fue suficiente para saldar la deuda y quedaron 84.000 euros pendiente de pago.
La solución para quienes no pueden pagar sus deudas
La solución para todos aquellos ciudadanos que no puedan hacer frente al pago de sus deudas, siempre que cumplan determinados requisitos, está en el procedimiento regulado en la Ley de Segunda Oportunidad cuya finalidad es que quienes, por circunstancias de la vida o malas decisiones, se vean sobrepasados por el endeudamiento tengan una posibilidad real de comenzar de nuevo y de dejar atrás la situación insostenible en la que se encuentran.
Y, gracias a este proceso, Belén dejó atrás todo lo que debía y que no podía pagar de ninguna manera en un proceso que, al ser anterior a la reforma de la norma, duró 17 meses (hoy día son mucho más rápidos).
Cómo saber si puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad
Los requisitos para poder optar por esta vía son, básicamente: ser persona física, tener dos o más acreedores y demostrar tanto que no se tienen bienes suficientes para hacer frente al pago de las obligaciones pendientes como que no se ha actuado de mala fe.
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Lo que puedes conseguir merece realmente la pena porque no solo podrás dejarás atrás todas o una parte de tus deudas sino que también se produce la salida automática de todos los registros de morosos y la posibilidad de acceder de nuevo a cualquier tipo de financiación (aunque sea simplemente para comprar una lavadora) vuelve a ser real.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Esta camarera de pisos de Barcelona obtuvo el perdón de 84.000 € en 17 meses