Cancelados 10.000 € a un pensionista de Bilbao en menos de 6 meses
Cuando llega la edad de jubilación, lo normal es que los ingresos se vean reducidos al pasar a la situación de pensionista. En algunos casos, la diferencia económica es importante. Y sino solo hay que observar lo que le sucedió a L.R., aunque gracias a la Ley de Segunda Oportunidad, ha podido seguir adelante.
L.R. contactó con Libertad Sin Deudas cuando su situación era ya acuciante. Con sus 1095 euros de pensión no llegaba a fin de mes. Apenas le quedaban 300 euros libres. Viudo y sin hijos a cargo, vivía solo en un piso alquilado.
Para cubrir ciertos imprevistos, tuvo que pedir préstamos personales, pero poco tiempo después fue consciente de su error, ya que no podía abonar las cuotas. Simplemente, dejó de pagar. Un día le llegó una demanda judicial por impago y ese fue el punto de inflexión que lo cambió todo.
El abogado concursal que llevó su caso tuvo que actuar con rapidez para evitar el embargo. El primer paso fue hacer una oposición al monitorio. Con esta estrategia fue posible ganar tiempo mientras se preparaba la solicitud de concurso sin masa y exoneración del pasivo insatisfecho (EPI). Es importante saber que, una vez que se inicia el trámite de la Ley de Segunda Oportunidad, se suspenden los procedimientos judiciales abiertos hasta ese momento y se paralizan los embargos.
Acreedores, demandas y embargos: no esperar es la clave
Algunos clientes no dan mucha importancia a sus deudas porque piensan que en un futuro cercano se podrán poner al día. En ocasiones, no abren ni siquiera las cartas de los acreedores. Cuando reciben una carta del juzgado con una demanda, se confían pensando que tienen 20 días para contestar. A veces, lo dejan pasar hasta que reciben una ejecución de embargo. En ese momento, deciden contactar con Libertad Sin Deudas.
No fue el caso de L.R., que no esperó a la ejecución y tomó la mejor decisión. Reservó una cita con uno de nuestros abogados concursales justo al recibir la demanda.
Exoneración total de la deuda en menos de seis meses
Fue un concurso bastante sencillo, sin masa, al no tener propiedades. Además, al ser una persona pensionista, era evidente que sus ingresos no se iban a ver incrementados en el futuro, más allá de la subida anual de las pensiones.
Nuestro cliente quedó blindado y protegido frente a los acreedores hasta que se resolvió el procedimiento. En el auto, el magistrado le concedió la cancelación del 100% de sus deudas.
Los trámites fueron ágiles. Desde que se declaró el concurso, en enero de 2024, hasta que se conoció el auto de exoneración, en junio de ese mismo año, transcurrieron menos de seis meses.
Auto de cancelación de la deuda
A continuación, puedes ver cómo este jubilado de Bilbao consiguió la exoneración de sus deudas. Aquí te dejamos el auto de resolución.