Cancelados 10.620 € a un joven de Sabadell que se endeudó con minicréditos para pagar sus estudios
Los microcréditos pueden parecer una solución rápida, pero a menudo se convierten en una trampa. Eso fue lo que le ocurrió a Samuel (nombre ficticio para proteger su intimidad), un joven de 24 años de Sabadell que terminó atrapado en una bola de nieve de préstamos que apenas podía sostener. Gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, hoy ha conseguido cancelar más de 10.000 € y recuperar la tranquilidad.
La historia de Samuel comenzó con una decisión bienintencionada: quería pagar sus estudios sin que sus padres asumieran ese coste, dado que la situación familiar era complicada. Para ello solicitó un primer minicrédito con el que cubrió la matrícula universitaria.
El problema surgió cuando, sin ingresos suficientes para devolverlo, se vio obligado a pedir otro préstamo para cubrir el primero, y luego otro para cubrir el siguiente. Así nació el efecto bola de nieve que acabó consumiendo todos sus ingresos.
En pocos meses, Samuel acumulaba unos 10.620 € entre varios minicréditos y una pequeña deuda con Repagalia, todos ellos en situación de impago.
Sin patrimonio y con ingresos insuficientes
Samuel no tenía bienes a su nombre: ni vivienda, ni coche, ni patrimonio que pudiera responder frente a las deudas. Soltero y sin cargas familiares, vivía en casa de sus padres, pero con la angustia de ver cómo su salario apenas le alcanzaba.
Trabajaba a jornada parcial y percibía unos 750 € al mes, la mayoría de los cuales se iban directamente a cubrir las cuotas de los créditos. Sin margen para vivir con normalidad y con la amenaza constante de intereses crecientes, decidió dar el paso de acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Una solución en apenas dos meses
El 29 de mayo de 2024, el juzgado dictó el auto de concurso y, tan solo dos meses después, el 29 de julio de 2024, se le concedió la Exoneración del Pasivo Insatisfecho.
Esto supuso la cancelación del 100 % de la deuda, un total de 10.620 €, que hasta entonces parecía una losa imposible de levantar.
Un nuevo comienzo con tan solo 24 años
Gracias a la resolución judicial, Samuel ha podido dejar atrás las llamadas de los acreedores, la amenaza de intereses crecientes y la ansiedad que le provocaba una deuda que no podía pagar. Con solo 24 años, ahora puede enfocarse en su futuro sin cargar con un lastre financiero que le impedía avanzar.
Su caso demuestra que la Ley de la Segunda Oportunidad no solo está pensada para personas con grandes patrimonios o deudas millonarias, sino también para jóvenes que, por circunstancias de la vida, caen en la trampa de los minicréditos.
Auto de cancelación de la deuda
El 29 de julio de 2024, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Samuel, liberándolo de los 10.620 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.