Cancelados 114.066 € a una avalista de Ourense atrapada por las deudas de su expareja
Firmar como avalista puede convertirse en una trampa con consecuencias devastadoras. Eso fue lo que le ocurrió a Isabel (nombre ficticio para proteger su intimidad), una vecina de Ourense que heredó deudas tras la quiebra del negocio de su expareja. Gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, ha conseguido cancelar más de 114.000 € y recuperar la tranquilidad.
Publicado 08/09/25
Actualizado 08/09/25
La situación de Isabel se originó años atrás, cuando su entonces pareja emprendió un negocio junto con un socio. La empresa no funcionó, comenzaron las pérdidas y, para sostener la actividad, se contrataron diferentes préstamos en los que Isabel figuraba como avalista. Ella desconocía la magnitud real de esas deudas, hasta que, tras la separación, se dio de bruces con la realidad: su expareja había dejado de pagar y los acreedores comenzaron a reclamarle directamente a ella.
Pese a no haberse beneficiado de ese dinero, Isabel tuvo que afrontar embargos en su nómina y un auténtico “rosario” de reclamaciones de entidades financieras que ni siquiera sabía identificar en su totalidad. A ello se añadieron tarjetas de crédito que solicitó para cubrir gastos corrientes, con lo que su situación terminó de agravarse.
Ingresos ajustados y sin patrimonio
Isabel percibía unos ingresos mensuales de 1.385 €, de los que además sufría descuentos por embargos. No tenía bienes inmuebles y su único coche, un modelo del año 2007, ya estaba embargado, lo que le impedía incluso venderlo.
Divorciada y sin antecedentes penales, se encontraba en un callejón sin salida: no podía comprar nada a su nombre ni salir adelante con normalidad.
La exoneración de más de 114.000 €
Agobiada por la deuda, Isabel decidió confiar en la Ley de la Segunda Oportunidad. El 1 de abril de 2025 el juzgado dictó auto de concurso y, apenas tres meses después, el 20 de julio de 2025, se le concedió la Exoneración del Pasivo Insatisfecho.
La resolución supuso la cancelación del 100 % de lo que debía, un total de 114.066,99 €, poniendo fin a años de angustia y liberándola de las deudas generadas por una situación que ella no provocó.
Un nuevo comienzo tras la exoneración
Hoy, Isabel ha dejado atrás los embargos, las amenazas de los acreedores y el peso de una deuda imposible de pagar. Su caso es un ejemplo claro de cómo la Ley de la Segunda Oportunidad protege a quienes, como ella, se ven atrapados injustamente por avalar compromisos financieros que nunca debieron cargar sobre sus hombros.
Gracias a este mecanismo legal, Isabel puede rehacer su vida sin la losa de más de 114.000 € que arrastraba y mirar al futuro con la tranquilidad que tanto necesitaba.
Auto de cancelación de la deuda
El 20 de julio de 2025, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Isabel, liberándola de los 114.066,99 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.