Cancelados 167.558 € a un padre divorciado en Granada por una hipoteca que ya no era suya
¿Imaginas seguir cargando con la hipoteca de una casa que ya no es tuya? Eso le pasó a Martín (nombre ficticio), quien, tras un divorcio, se quedó sin vivienda pero mantuvo la deuda hipotecaria. Con dos hijos a su cargo, un sueldo limitado y ningún bien a su nombre, decidió poner fin a esta situación.
Hoy ha conseguido cancelar más de 167.000 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Martín se presentó al procedimiento con una situación muy particular, pero tristemente habitual. Años atrás, había adquirido una vivienda junto a su expareja. Tras el divorcio, ella se quedó con la propiedad, pero él continuó figurando como titular en el préstamo hipotecario.
A pesar de no vivir ya en esa casa ni tener derechos sobre ella, seguía siendo responsable legal de la deuda pendiente, lo que explicaba el volumen del pasivo: 167.558 euros.
Dos hijos a cargo, un sueldo insuficiente y ninguna propiedad
Tras perder la titularidad del piso, Martín tuvo que rehacer su vida en alquiler, hacerse cargo de la manutención de sus dos hijos menores y cubrir todos los gastos básicos del día a día. Su nómina de apenas 1.100 euros mensuales no era suficiente para sostener esa carga, y menos aún para asumir una hipoteca que ya no le correspondía disfrutar.
En el momento de iniciar el procedimiento, no tenía ningún bien a su nombre: ni vivienda, ni vehículo, ni ahorros. La insolvencia era clara y total.
Concurso sin masa y exoneración completa de la hipoteca
El caso fue tramitado como un concurso sin masa, dado que no existía patrimonio con el que hacer frente a las deudas. Gracias al trabajo jurídico y a una documentación bien presentada, el procedimiento avanzó sin obstáculos.
El auto de declaración de concurso se dictó el 22 de marzo de 2024 y la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) se concedió el 25 de noviembre de 2024, lo que permitió cancelar los 167.558 euros pendientes, incluyendo su responsabilidad por la hipoteca.
Fin a una deuda injusta y nuevo comienzo
Martín es un claro ejemplo de cómo la Ley de la Segunda Oportunidad puede liberar a personas atrapadas en deudas que no deberían seguir pagando. Aunque no vivía en la casa, la hipoteca seguía atándolo legal y económicamente.
Hoy, tras este proceso, ha recuperado su libertad financiera y puede centrarse en cuidar de sus hijos y reconstruir su vida, sin cargas que ya no le corresponden.
Auto de cancelación de la deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía este hombre divorciado de Granada: resolución del procedimiento.