Cancelados 16.841 € a un trabajador de Pontevedra con dos hijos en solo 4 meses
A veces, incluso contando con un empleo estable, las deudas se convierten en una losa imposible de levantar. Eso fue lo que le ocurrió a Marcos (nombre ficticio para proteger su intimidad), un trabajador de Pontevedra que acumuló 16.841 € de deuda y terminó recurriendo a la Ley de la Segunda Oportunidad para poder salir adelante.
Publicado 26/09/25
Actualizado 26/09/25
Marcos es un hombre soltero con dos hijos menores, a quienes debe pasar mensualmente la pensión de alimentos. Sus ingresos, en torno a los 1.450 euros que percibe de su trabajo por cuenta ajena, parecían en un inicio suficientes para mantener cierta estabilidad, pero en la práctica apenas alcanzaban para cubrir los gastos más básicos: el alquiler de la vivienda, la manutención diaria y las necesidades de sus hijos.
A pesar de su esfuerzo por cumplir con todas sus obligaciones, pronto se dio cuenta de que el dinero no rendía lo suficiente. El peso de las deudas contraídas en el pasado, en forma de préstamos y créditos, empezó a hacerse notar, convirtiéndose en una carga que le resultaba cada vez más difícil afrontar.
La tensión económica lo situó en un escenario en el que cumplir con todo era un reto constante, siempre con la sensación de que, por mucho que trabajara, nunca era suficiente.
Sin patrimonio y con deudas acumuladas
El deudor no era titular de bienes ni de derechos que le permitieran afrontar lo que debía. La deuda privada acumulada alcanzaba los 16.841 euros, y cada mes resultaba más complicado encontrar margen para atender los pagos.
El esfuerzo por llegar a fin de mes se traducía en un círculo vicioso en el que nunca lograba ponerse al día con los acreedores. La situación de insolvencia era total: sus ingresos servían para sobrevivir, pero no para cumplir con las obligaciones financieras.
La presión de los acreedores y la angustia diaria
La situación comenzó a generar una fuerte presión psicológica. Las llamadas de los acreedores eran constantes y la amenaza de embargos pesaba sobre su día a día.
Para Marcos, el sobreendeudamiento se había convertido en un problema que afectaba no solo a su economía, sino también a su estabilidad personal y familiar. Era evidente que, por sí solo, nunca podría remontar.
Una segunda oportunidad en cuatro meses
Con el apoyo adecuado, y de la mano de los profesionales de Libertad Sin Deudas, decidió acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
El procedimiento fue rápido: en apenas cuatro meses, el juzgado aprobó la exoneración total de sus deudas. Con ello, Marcos quedó liberado de los 16.841 euros que le reclamaban y pudo empezar de nuevo, dedicando sus ingresos a lo verdaderamente importante: el cuidado de sus hijos y su estabilidad personal.
Este caso es un ejemplo claro de cómo la Ley de la Segunda Oportunidad funciona también para trabajadores con empleo, que aun así no logran salir adelante debido a los gastos familiares y a la presión de las deudas acumuladas.
Auto de cancelación de la deuda
El 17 de julio de 2024, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Marcos, liberándolo de los 16.841 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.