Cancelados 221.528 euros a una familia de Zaragoza en seis meses
La cancelación de deudas es un beneficio que ofrece la legislación actual para particulares y autónomos en situación de insolvencia. La Ley de Segunda Oportunidad está consiguiendo devolver la tranquilidad a cientos de personas que, por diferentes circunstancias, no pueden hacer frente a sus deudas.
M.G. es una mujer casada y madre de un niño que contactó con Libertad Sin Deudas para resolver sus dudas sobre la Ley de Segunda Oportunidad y para explicarnos su situación. Su sobreendeudamiento tuvo un origen inesperado: comenzó después de iniciar un procedimiento judicial para reclamar la devolución de intereses a la entidad con la que tenían contratada la hipoteca, ya que existía cláusula suelo.
Ganaron el procedimiento y el banco abonó los intereses reclamados. Al poco tiempo, M.G. y su marido recibieron con perplejidad una noticia devastadora: la jurisprudencia había cambiado y se había fijado, con carácter retroactivo, la fecha límite desde la que se podía reclamar la cláusula suelo. Como consecuencia, se vieron obligados a devolver al banco la cantidad recibida de más.
Para hacer frente a ese pago, solicitaron un préstamo, lo que les sumió en una espiral de financiación para cubrir unos gastos y otros. Además, en esas fechas se produjo un incremento de los intereses de la hipoteca, con lo cual las cuotas se dispararon, agravando aún más su situación. A esto se sumaba la ayuda que proporcionaban la madre de M.G., cuya pensión era de tan solo 400 euros.
Una segunda oportunidad con la ayuda de Libertad Sin Deudas
El abogado concursal colaborador de Libertad Sin Deudas, que se ocupó de asesorarles y acompañarles a lo largo del procedimiento, recopiló toda la documentación necesaria.
Uno de los aspectos más relevantes del caso es que el matrimonio estaba en régimen de gananciales. Esto significa que la deuda es compartida por ambos cónyuges y que los dos deben solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) al 50%.
La familia tenía unos gastos mensuales de unos 2000 euros, de los cuales la mitad pertenecía al préstamo hipotecario y el resto a las necesidades familiares de comida, vestido, etc.
Exoneración de la deuda sin perder la vivienda habitual
Los trámites se iniciaron en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Zaragoza en mayo de 2023. El magistrado verificó que los ingresos de M.G. eran de unos 1600 euros mensuales y que la vivienda tenía una carga hipotecaria de 173.072 euros, a pesar de que estaba tasada en 129.000 euros. La deuda total era de 221.528 euros
Por tanto, fue viable el concurso sin masa, ya que se estimó que la venta del inmueble sería ineficaz para saldar las deudas. Además, el matrimonio deseaba conservar la vivienda, por lo que no solicitaron la exoneración del préstamo hipotecario.
El 7 de noviembre de 2023 conseguimos la exoneración total de la deuda para M.G. En menos de seis meses, esta familia pudo liberarse del lastre que suponía una deuda descomunal, obteniendo una segunda oportunidad para recomenzar su vida familiar y económica.
Auto de cancelación de la deuda
A continuación, puedes ver cómo se produjo la cancelación de las deudas de esta familia de Zaragoza. Aquí puedes ver el auto de resolución.