Cancelados 25.591 € a una trabajadora de Telde con embargo de nómina en solo 6 meses
Las deudas con financieras y microcréditos pueden crecer hasta convertirse en una carga muy difícil de soportar. Eso fue lo que le ocurrió a Verónica (nombre ficticio para proteger su intimidad), una trabajadora de Telde que acumuló más de 25.000 € de deuda y que, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, logró liberarse en apenas seis meses.
El origen del problema de Verónica estuvo en varios préstamos con entidades como Vivus y Cetelem. En un primer momento, parecían cantidades manejables, pero los intereses y las condiciones de estos contratos hicieron que la deuda creciera rápidamente. Cada cuota pendiente se convertía en una bola de nieve que aumentaba mes tras mes, hasta superar con creces lo que ella realmente había recibido.
La situación se volvió más grave cuando recibió una carta judicial que le notificaba la existencia de un procedimiento en curso. En esa reclamación se incluía una deuda adicional de casi 2.000 €, lo que incrementaba todavía más la presión. El total de sus obligaciones alcanzó finalmente los 25.591 €, una cifra imposible de afrontar con los recursos de los que disponía.
Este tipo de escenarios son frecuentes en deudores que recurren a microcréditos o préstamos rápidos: lo que empieza como una solución puntual acaba convirtiéndose en un círculo vicioso que atrapa a la persona en una espiral de pagos, intereses y procedimientos judiciales.
Embargos y falta de patrimonio
La situación de Verónica era especialmente delicada porque no contaba con patrimonio alguno. No tenía vivienda en propiedad ni vehículo a su nombre, lo que limitaba cualquier posibilidad de responder frente a los acreedores mediante bienes. Su única fuente de ingresos era su nómina mensual de 1.600 €, que debía servir tanto para cubrir sus necesidades básicas como para atender a las deudas acumuladas.
Sin embargo, esa vía también comenzó a cerrarse. Parte de su salario ya estaba siendo embargado, lo que reducía su capacidad de subsistencia y la colocaba en un estado de insolvencia absoluta. La combinación de ingresos limitados, ausencia de bienes y la presión constante de los acreedores hacían insostenible su situación financiera.
Cada vez era más difícil llegar a fin de mes. La incertidumbre sobre cuánto le retendrían de su nómina y la posibilidad de nuevas reclamaciones judiciales incrementaban la ansiedad y la sensación de no tener salida.
Una segunda oportunidad en Telde
Frente a esta realidad, Verónica dio el paso de contactar con Libertad Sin Deudas para explorar sus opciones legales. Tras la primera consulta gratuita, se determinó que la Ley de la Segunda Oportunidad era la herramienta más adecuada para liberarse de sus deudas y detener los embargos que sufría.
El procedimiento se resolvió en apenas seis meses. El juzgado de Telde aprobó la exoneración completa de sus deudas, lo que supuso la cancelación definitiva de los 25.591 € que le reclamaban. De esta forma, Verónica quedó libre de la presión de los acreedores y pudo recuperar el control sobre su nómina.
Hoy, puede destinar sus ingresos a rehacer su vida sin la amenaza constante de embargos ni la incertidumbre de nuevas demandas judiciales. Su caso refleja cómo la Ley de la Segunda Oportunidad es una solución real y eficaz para quienes, como Verónica, no cuentan con patrimonio y ven reducido su salario por embargos, quedando atrapados en una situación de insolvencia de la que es imposible salir por sí mismos.
Auto de cancelación de la deuda
El 10 de octubre de 2024, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Verónica, liberándola de los 25.591 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.