Cancelados 30.838 € en dos meses a una mujer de Gijón casada en gananciales que se encontraba de baja médica
No tener trabajo estable ni bienes no te convierte en irresponsable, y mucho menos te condena a cargar con una deuda de por vida. Eso lo saben bien Patricia (nombre ficticio) y su marido, quienes se acogieron conjuntamente a la Ley de la Segunda Oportunidad y lograron cancelar más de 30.000 euros en apenas mes y medio.
Abogados Ley Segunda Oportunidad Asturias
Patricia y su marido estaban casados en régimen de gananciales, por lo que muchas de las deudas que contrajeron durante el matrimonio afectaban a ambos, incluso aunque solo uno de los dos hubiera firmado. Por ello, y también porque cada uno tenía deudas propias, decidieron presentar el procedimiento de forma conjunta, asegurando así la exoneración total para los dos.
Entre ambos acumulaban diversas deudas privadas con entidades financieras como Santander, Sabadell, ING y BBVA, sin que existieran deudas públicas con Hacienda ni la Seguridad Social.
Sin ingresos suficientes y con un coche de más de una década
En el momento de presentar la solicitud, Patricia se encontraba de baja médica y su marido estaba cobrando únicamente la prestación por desempleo. La situación económica del hogar era precaria y no contaban con ningún inmueble ni bienes de valor con los que poder afrontar los pagos pendientes.
El único activo a su nombre era un vehículo del año 2010, con muchos kilómetros y un valor de mercado tan bajo que no se consideró relevante dentro del procedimiento. Esto les permitió conservarlo sin necesidad de liquidarlo, al no aportar masa patrimonial al concurso.
Sin hijos a cargo y sin antecedentes ni cargas adicionales
El matrimonio no tenía menores a su cargo ni ningún tipo de obligación familiar adicional. Tampoco presentaban antecedentes penales ni estaban implicados en otros procedimientos. Toda la documentación estaba en regla y su situación de insolvencia era clara y sostenida en el tiempo, lo que permitió agilizar el trámite.
El procedimiento fue declarado como concurso sin masa, ya que los escasos bienes con los que contaban no eran suficientes para cubrir ni una mínima parte de la deuda.
El auto de declaración de concurso se dictó el 17 de septiembre de 2024 y la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) se concedió el 5 de noviembre de 2024. En total, menos de dos meses de espera para lograr la cancelación del 100% de los 30.838 euros de deuda.
Una segunda oportunidad para ambos, sin mirar atrás
Este caso demuestra que incluso sin trabajo, sin bienes y sin ingresos estables, es posible salir del sobreendeudamiento de forma legal, segura y definitiva. Patricia y su marido ahora respiran aliviados, sin la carga de unas deudas que ya no podían pagar y sin el miedo a embargos o reclamaciones constantes.
La Ley de la Segunda Oportunidad no es solo una opción: es un derecho. Y para este matrimonio, ha sido el comienzo de una nueva etapa sin cargas.
Auto de cancelación de la deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía esta mujer de Gijón: auto de resolución.