Cancelados 36.627 euros en dos meses a trabajador de Pamplona
Uno de los requisitos para solicitar la cancelación de las deudas mediante la Ley de Segunda Oportunidad consiste en ser deudor de buena fe. Aunque este concepto jurídico es más complejo de lo que pueda parecer, en realidad, la mayoría de las personas que se encuentran en situación de insolvencia cumplen esta condición.
Tarjetas de crédito para gastos comunes y un préstamo para estudios
Eduardo es residente en una localidad próxima a Pamplona/Iruña. Nacido en 1975, está casado y tiene dos hijos mayores de edad, pero no emancipados. Su caso es similar al de otras personas que se ven envueltas en una espiral de deudas de la que no pueden salir.
A pesar de tener un empleo, sus ingresos no eran muy elevados. Su mujer también trabajaba, pero con un contrato fijo discontinuo, por lo que algunas temporadas únicamente ingresaba 400 € de prestación por desempleo.
Con dos hijos mayores de edad, pero no emancipados, la situación económica no era buena. La solución para sufragar parte de sus gastos vitales, tales como compras y pago de facturas, fue solicitar tarjetas de crédito. Además, tuvo que pedir un préstamo personal para pagar los estudios de uno de sus hijos.
Aunque con estrecheces, la familia salía adelante. Sin embargo, la madre de Eduardo, que vive en Perú, enfermó y el matrimonio tuvo que enviarle dinero para ayudarla con los gastos derivados de su baja laboral. Si esto no era suficiente, la mujer de Eduardo tuvo una parálisis facial que la mantuvo de baja durante varios meses y él se vio afectado por una reducción horaria en su trabajo, con la consiguiente merma de ingresos.
La Ley de Segunda Oportunidad fue la mejor decisión
Esta serie de acontecimientos los sumió en una vorágine de deudas. Solicitaban un crédito para pagar otro y así sucesivamente. En poco tiempo, Eduardo se encontró en situación de insolvencia y con una deuda de 36.627 € a la que no podía hacer frente.
Cuando tomó la decisión de acudir a la Ley de Segunda Oportunidad, se reunió con Eloi Esmerats Rodríguez, abogado concursal y colaborador de Libertad Sin Deudas, que estudió su caso y llegó a la conclusión de que reunía los requisitos para solicitar el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI).
Tras reunir la documentación necesaria, declararon el concurso sin masa, o concurso exprés, para solicitar la cancelación de la deuda en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pamplona/Iruña.
Una resolución favorable en tiempo récord
El magistrado estudió la petición de exoneración y comprobó que Eduardo reunía todos los requisitos que establece la ley para conceder la exoneración. Puesto que no tenía bienes embargables ni deuda pública, el juez acordó que se cancelara toda la deuda.
Gracias a la exoneración total y definitiva de los más de 36.000 € pendientes de pago, Eduardo pudo olvidarse de los acreedores y limpiar su expediente crediticio. De esta forma, en un futuro podría volver a solicitar financiación, si lo necesitase. La solicitud se resolvió en un tiempo récord, dos meses. El 21 de diciembre de 2023 se publicó el auto favorable, todo un regalo de Navidad para Eduardo y su familia.
Muchas personas viven angustiadas por las deudas porque no conocen la Ley de Segunda Oportunidad. Si las cargas económicas te quitan el sueño, solicita una primera consulta gratuita con Libertad Sin Deudas. Prácticamente, el 100 % de nuestros clientes obtiene una resolución favorable.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Cancelados 36.627 euros en dos meses a trabajador de Pamplona (Navarra)