Cancelados 43.600 € a una trabajadora temporal de Parla con dos hijos a cargo en solo 5 meses
Cuando los ingresos apenas alcanzan para cubrir lo más básico, cualquier gasto extra obliga a recurrir a financiación externa. Eso fue lo que le ocurrió a Sonia (nombre ficticio para proteger su intimidad), una vecina de Parla que llegó a acumular 43.600 € de deuda hasta que la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió empezar de nuevo.
Sonia comparte su vida con su pareja, aunque no están casados, y juntos sacan adelante a sus dos hijos, que dependen completamente de ella. Sus ingresos mensuales rondaban los 1.000 euros, fruto de un empleo temporal que, pese a todo su esfuerzo, apenas le permitía cubrir lo más básico.
Pronto descubrió que ese sueldo no alcanzaba para garantizar las necesidades de la familia, desde la alimentación hasta los gastos escolares o el pago de suministros. Y `poco a poco, la falta de recursos la fue empujando a una situación complicada.
Sonia se vio obligada a recurrir a préstamos y distintas formas de financiación para poder afrontar los gastos más elementales. De este modo, comenzó a acumular una serie de deudas que terminaron convirtiéndose en una carga cada vez más difícil de sostener.
Una suma de deudas privadas y públicas
Las deudas se fueron acumulando con distintas entidades: préstamos con Santander por 25.000 €, contratos de suministros y telecomunicaciones ya inactivos con Iberdrola, Vodafone y Orange, además de créditos con Carrefour y Caja Madrid.
Y a ello se añadía una deuda con la Agencia Tributaria de aproximadamente 14.000 € en concepto de IVA. En total, la cifra ascendía a 43.600 €, sin que Sonia contara con patrimonio alguno que le permitiera hacer frente a los pagos.
Una salida en cinco meses
La combinación de ingresos bajos, deudas privadas y deuda pública convirtió su situación en un bucle imposible de resolver. Al no poder remontar por sus propios medios, Sonia decidió contactar con el equipo de Libertad Sin Deudas para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
El procedimiento fue ágil y, en apenas cinco meses, el juzgado aprobó la exoneración de todas sus deudas.
Hoy puede respirar tranquila, centrarse en su familia y dejar atrás la angustia que suponían los impagos y las reclamaciones constantes.
Este caso demuestra cómo la Ley de la Segunda Oportunidad también protege a quienes, como Sonia, deben sacar adelante a sus hijos con ingresos muy reducidos y sin red de apoyo suficiente.
Auto de cancelación de la deuda
El 15 de julio de 2024, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Sonia, liberándola de los 43.600 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.