Cancelados 57.795 € en tan solo 1 mes a una vecina de Leganés en paro que asumió deudas por su expareja
Las deudas contraídas por ayudar a otra persona pueden convertirse en una carga difícil de superar. Eso fue lo que le ocurrió a Laura (nombre ficticio para preservar su privacidad), una vecina de Leganés que, tras quedarse en paro, se vio incapaz de afrontar los préstamos que había solicitado para su entonces pareja.
La historia de Laura comenzó años atrás, cuando decidió avalar y asumir préstamos para su pareja, un ciudadano extranjero con el que convivía. En aquel momento, confiaba en que podrían pagarlos entre ambos. Sin embargo, una ruptura sentimental y la posterior pérdida de su empleo lo cambiaron todo.
Con ingresos reducidos y sin apoyo económico, las cuotas se volvieron imposibles de asumir. Lo que al principio parecía una ayuda puntual, se convirtió en una bola de nieve que fue creciendo con los intereses y las reclamaciones judiciales.
Deudas privadas y varios acreedores
Cuando acudió a la Ley de la Segunda Oportunidad, Laura no sabía con exactitud cuánto debía, aunque calculaba que la cifra estaba entre 30.000 y 60.000 €. El procedimiento confirmó que la deuda total ascendía a 57.795 €, repartida entre varios acreedores y con algunos casos ya en vía judicial.
No tenía vivienda, ni coche, ni ningún otro bien que liquidar. Vivía con sus padres y subsistía gracias a un subsidio de 480 € para mayores de 52 años.
No tenía deudas públicas con Hacienda o Seguridad Social ni antecedentes penales, lo que facilitó la tramitación.
Concurso sin masa y cancelación total
Dada la ausencia de patrimonio, el procedimiento se tramitó como concurso sin masa, lo que acortó los plazos. No fue necesario vender bienes ni establecer un plan de pagos, ya que no había recursos que destinar a los acreedores.
En apenas 1 mes, el juez concedió la exoneración del 100 % de la deuda, permitiendo a Laura liberarse por completo de la carga financiera que la perseguía desde hacía años.
Un nuevo comienzo sin lastres
Hoy, Laura puede centrarse en rehacer su vida sin la presión constante de llamadas de cobro o notificaciones judiciales. La Ley de la Segunda Oportunidad no solo le permitió cerrar un capítulo doloroso, sino también recuperar la tranquilidad y la libertad para empezar de nuevo.
Auto de cancelación de la deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía esta vecina de Leganés: resolución del procediminento.