Cancelados 73.571 € a una vecina de Leganés que mantuvo su vivienda gracias a un plan de pagos
La Ley de la Segunda Oportunidad no siempre implica perder la casa. También es posible conservar la vivienda habitual si se cumplen ciertos requisitos. Eso fue lo que logró Ana (nombre ficticio para preservar su privacidad), una vecina de Leganés que consiguió un plan de pagos que le permitió quedarse con su hogar y reducir drásticamente sus deudas.
Ana acudió al procedimiento junto a su marido. Tenían una vivienda hipotecada con un saldo pendiente de 50.000 €, pero estaban al corriente de pago con el banco.
Sin embargo, sus deudas totales ascendían a 120.000 €, de las cuales 73.571 € correspondían a créditos y préstamos que ya no podían asumir en las condiciones pactadas.
La prioridad de Ana era conservar la casa. Para ello, la Ley de la Segunda Oportunidad prevé la posibilidad de presentar un plan de pagos que permita mantener la hipoteca, siempre que esta se pague puntualmente.
El plan de pagos: la clave para conservar la vivienda
En este caso, el plan aprobado establecía que, durante cinco años, Ana abonaría 100 € al mes destinados de forma prorrateada a todos sus acreedores privados. Al final de ese plazo, cualquier cantidad pendiente de pago quedaría automáticamente exonerada.
La propuesta fue aceptada por el juez, ya que cumplía con los requisitos legales: no existían deudas públicas con Hacienda ni con la Seguridad Social, y la hipoteca estaba al día. De esta forma, Ana pasó de enfrentarse a cuotas elevadísimas, cargadas de intereses, a una cifra asequible que le permitía respirar.
Sin deuda pública y con un procedimiento simplificado
El hecho de no tener deudas con la Administración agilizó el proceso, ya que en los planes de pagos únicamente pueden incluirse deudas privadas. Esto evitó trámites adicionales y permitió que el procedimiento avanzara sin retrasos innecesarios.
Además, no se requirió liquidar bienes, puesto que la vivienda habitual quedó excluida del procedimiento gracias a la aceptación del plan de pagos.
Un futuro sin presión financiera
Aunque el plan de pagos aún está en curso —restan varios años para completarlo—, Ana sabe que, al final del proceso, los 73.571 € quedarán cancelados. Mientras tanto, vive con la tranquilidad de conservar su hogar y con una cuota que se adapta a sus posibilidades.
Este caso demuestra que la Ley de la Segunda Oportunidad no solo borra deudas, sino que también puede proteger lo más importante: la estabilidad de una familia en su propia casa.
Auto de cancelación de la deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía esta vecina de Leganés y cómo consiguió mantener su vivienda habitual: resolución del procedimiento.