En solo 5 meses cancelan 16.000 euros de deuda a desempleado de Tenerife
¿Merece la pena vivir agobiado por unas deudas que no puedes pagar cuando en unos meses puedes conseguir dejarlas atrás y empezar de nuevo? Es evidente que no.
La solución que ofrece la Ley Segunda Oportunidad
Vamos a explicar aquí el caso de Miguel, tinerfeño, soltero y sin hijos que vivía con sus padres y no contaba con ingresos de ningún tipo.
En un momento dado, y con la intención de cobrar algo, llega a un acuerdo con una Administración de lotería para vender sus décimos en la calle a cambio de una pequeña comisión. En principio todo parece ir bien hasta que llegó el momento de hacer la liquidación correspondiente.
La sorpresa fue que faltaba tanto dinero como décimos y por una cuantía importante. Resulta que le habían robado sin que se diera cuenta. Pero, claro, el responsable era él y solo él estaba en la obligación de entregar todo lo que correspondía al dueño del establecimiento.
Este era su principal acreedor pero también tenía algún que otro crédito pequeño que había solicitado y que no había podido devolver.
Le exigían un total de 16.000 euros cuando contactó con Libertad Sin Deudas y, a partir de ese momento, la maquinaria se puso en marcha. Empezamos por informarle del procedimiento contemplado en la Ley de la Segunda Oportunidad que se presentaba como la solución perfecta para su situación.
El siguiente paso fue facilitarle una reunión gratuíta con uno de nuestros abogados colaboradores y el final ya lo sabes: el perdón de la totalidad de la deuda (16.000 euros) en un proceso que duró solo 5 meses.
No solo se perdonan deudas bancarias
Hay quien piensa que a la vía contemplada en la Ley de Segunda Oportunidad solo se puede optar cuando los acreedores son bancos o entidades de crédito. Pero nada más lejos de la realidad.
Los requisitos que hay que cumplir son sencillos: ser persona física, tener dos o más acreedores y demostrar tanto que no se tienen bienes suficientes para hacer frente al pago de las deudas como que no se ha llegado a esta situación actuando de mala fe.
Pero en ningún momento la normativa exige que las obligaciones de pago que se pretenden cancelar deban ser préstamos, importes de tarjetas o cualquier otro tipo de financiación concedida por una entidad crediticia.
El caso que hemos explicado aquí es un claro ejemplo de ello.
Un buen profesional marca la diferencia
La simpleza de las condiciones a cumplir que hemos comentado anteriormente no debe llevar a la creencia errónea de que “cualquiera” puede llevar este tipo de procedimientos y conseguir la resolución favorable.
Como en todo, la especialización es un elemento muy importante a tener en cuenta a la hora de elegir al abogado que deba llevar el asunto. Y, por supuesto, hay que tener claro que no todos los especialistas son iguales de buenos en lo suyo…
Afortunadamente, los que colaboran con nosotros son de los mejorcito de este país, con un porcentaje de éxito que está entre el 98% y el 99%. Sí, tal como lo has leído: son realmente excepcionales los expedientes que se inician y que estos letrados no consiguen terminar con éxito.
Así que si estás sobrepasado por tu endeudamiento y quieres hacer lo necesario para dejar esa carga atrás y volver a empezar de cero, no dudes en llamarnos porque te pondrás en manos de excelentes profesionales.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: En solo 5 meses cancelan 16.000 € de deuda a desempleado de Tenerife