Josep Pueyo
Soy Asesor Experto en la Ley de Segunda Oportunidad y tengo una habilidad extraña: sé escuchar a las personas.
Hay momentos en la vida en los que todo se tambalea.
Las deudas se acumulan, los nervios se disparan, y la sensación de no ver salida se convierte en una losa diaria. Es justo ahí cuando aparece alguien como Josep Pueyo.
Es la voz que calma cuando todo parece perder sentido.
Josep no es abogado ni pretende serlo. Su papel es otro, y, para muchos, tan necesario como el de sus compañeros en el despacho.
Es el primer contacto humano real en Libertad sin Deudas, esa persona que, cuando respondes una llamada con miedo, consigue que cuelgues con esperanza.
Su vida profesional ha transcurrido entre el marketing y la atención al cliente, por lo que conoce la importancia de escuchar a las personas. Y lo hace de verdad. Sin juzgar, sin prisa y sin fórmulas automáticas.
Cada vez que suena su teléfono es un caso único y personal. Ha visto cientos de ellos, de particulares, autónomos y empresas, pero sabe perfectamente que detrás de cada deuda hay una historia, una caída, una vida que intenta recomponerse.
Da calma y confianza. «Llámame cuando lo necesites», le dice a personas que han perdido casi todo. Y no lo dice por decir. Lo cumple.
Más que un asesor, un apoyo emocional
En Libertad sin Deudas, Josep actúa como un puente entre lo jurídico y lo humano. Entre el papeleo y la angustia. Entre el proceso legal y el desahogo emocional. A veces, como él mismo reconoce, hace de terapeuta sin pretenderlo.
Al otro lado del teléfono se encuentra con lágrimas, miedo, culpa.
Personas que sienten que lo han hecho todo mal, que creen que ya no merecen una segunda oportunidad. A todos ellos, Josep les explica cómo funciona la ley y les acompaña durante todo el proceso para devolverles su dignidad.
Una vida de trato con personas
Josep no aprendió esto en ninguna universidad.
Lo aprendió en la vida, en años dedicados al mundo del marketing y la atención al cliente, donde afinó su intuición y su forma cercana y directa de comunicarse. Dice que tiene un «sexto sentido» para detectar cuándo alguien le está mintiendo… y también cuándo alguien necesita más apoyo del que se atreve a pedir.
Con ese instinto ha acompañado a personas en momentos tan críticos que incluso han pensado en rendirse del todo. Y él ha estado ahí. Escuchando. Hablando. Dando esa mano invisible que les hacía falta para seguir.
Ley de Segunda Oportunidad: más que un trámite legal
Para Josep, la Ley de Segunda Oportunidad no es un trámite legal. Es una herramienta de justicia, de reconstrucción, de alivio. Cree profundamente que nadie merece arrastrar para siempre los errores o los accidentes de la vida. Que caerse es humano. Y levantarse, posible.
Él mismo lo resume así:
«Aquí no hay héroes ni villanos. Solo personas que han tenido mala suerte y que necesitan que alguien les diga: tranquilo, vamos a salir de esta».
Lo que más le emociona de su trabajo no son los números ni las estadísticas. Es cuando alguien le llama después de conseguir la exoneración de su deuda y le dice: «Josep, no me lo creo, gracias. Me has devuelto la vida».
Eso, para él, lo compensa todo.
Fuera de la oficina, Josep se toma la vida con calma. Le gusta caminar, jugar al ping-pong (aunque dice que no se le da muy bien) y desconectar de tanto ruido. Pero su esencia es la misma: disfrutar de lo sencillo, sin prisas, sin postureo.
Una de sus frases favoritas en el despacho de abogados es: No news, good news.
Josep la dice entre risas, y sus compañeros ya la han hecho suya. Porque, al final, transmitir tranquilidad también es una forma de cuidar.
Opiniones Atención al Cliente Libertad Sin Deudas
Fuente: Opiniones reales de clientes de Libertad Sin Deudas que se han acogido a la Ley de Segunda Oportunidad, publicadas en Google .