Una joven barcelonesa obtiene la cancelación de 41.000 euros de deuda con la Ley de Segunda Oportunidad
El Juzgado de Primera Instancia número 50 de Barcelona reconoció el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) a esta trabajadora por cuenta ajena. La cancelación se extiende a la totalidad de los créditos insatisfechos.
Lo que el COVID se llevó
R.M. es panadera de profesión y trabaja como asalariada en un obrador de Barcelona. Con 33 años y una profesión con poco paro, todo iba bien hasta que llegó la pandemia.
Como en muchos otros casos, las consecuencias del COVID-19 fueron desastrosas para muchas personas, tanto trabajadoras por cuenta ajena como autónomas.
Aunque el sector de la alimentación no se vio afectado por los cierres forzosos y el confinamiento, lo cierto es que las restricciones en la hostelería afectaron directamente a los proveedores de pan, bollería y derivados.
Pensando que la situación se normalizaría en breve, solicitó algunos préstamos para atender sus gastos vitales.
La Ley de Segunda Oportunidad como alternativa
La deuda acumulada llegó a alcanzar la cifra de 41.371,21 euros, porque a los préstamos se sumaron las pérdidas por una inversión fallida. Por esta razón, R.M. se puso en contacto con el abogado concursal Eloi Esmerats Rodríguez, de Libertad Sin Deudas.
Una vez estudiado su caso, el letrado consideró que se cumplían todos los requisitos para iniciar el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad.
El primer paso fue intentar alcanzar un Acuerdo Extrajudicial de Pagos con los acreedores, pero estos lo rechazaron, por lo que el letrado Eloi Esmerats Rodríguez solicitó el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI), es decir, la cancelación de las deudas.
Una sentencia favorable y una nueva vida
El magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 50 de Barcelona analizó la solicitud de cancelación de deudas de R.M. y llegó a la conclusión de que se cumplían todos los requisitos que establece la Ley Concursal.
Basándose en la documentación aportada, y dado que nuestra cliente no tenía deudas con Hacienda o la Seguridad Social ni tampoco bienes embargables, concedió el BEPI de forma definitiva y total.
Desde que Libertad Sin Deudas inició el procedimiento hasta que se obtuvo la sentencia, transcurrieron diez meses, tras los cuales R.M. recuperó la tranquilidad gracias a la Ley de Segunda Oportunidad.
Después de la última reforma del Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC), los procedimientos son mucho más breves que en el caso que hemos expuesto aquí.
Las modificaciones introducidas en la norma ya no hacen obligatoria la figura del mediador concursal ni el intento de acuerdo previo con los acreedores. Además, acorta los plazos de los que dispone la Justicia para emitir el auto.
Con todo esto, la Ley de Segunda Oportunidad es ahora más ágil y más económica. El objetivo es que particulares y autónomos en situación de insolvencia puedan acudir a este mecanismo con mayor facilidad y cancelar sus deudas.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Auto del juez: Una joven barcelonesa obtiene la cancelación de 41.000 euros de deuda con la Ley de Segunda Oportunidad.