Pensionista de Barcelona exonera 76.000 euros en tres meses
La jubilación debería ser la etapa más tranquila de la vida, disfrutando de una merecida pensión y de tiempo libre para el ocio. Sin embargo, no siempre es posible. En el testimonio que presentamos hoy, Carmen (nombre ficticio) pasó innumerables vicisitudes hasta lograr la exoneración de una deuda de 76.000 euros que arrastraba desde mucho tiempo atrás.
Nacida en Barcelona en 1947, Carmen cobra pensión de viudedad y pensión de jubilación. Sus ingresos mensuales están por encima de la media de lo que suele cobrar una persona pensionista. Siempre había tenido un buen trabajo, con excelente remuneración. Durante muchos años fue directora de una aseguradora.
Una nueva etapa después de enviudar
Su marido falleció cuando ella tenía tan solo 59 años. En ese momento, sus ingresos mermaron notablemente, aunque las finanzas no eran una gran preocupación para ella. La viudedad, por el contrario, sí es un drástico cambio al que cuesta acostumbrarse.
Por esta razón, la hija de Carmen le propuso que vivieran juntas. Para disponer de un espacio amplio y cómodo que compartir, le sugirió comprar un terreno y construir una casa en él. Todo normal hasta ahí.
Una decisión poco acertada y el estallido de la burbuja inmobiliaria marcaron el comienzo del sobreendeudamiento y la insolvencia para Carmen.
Eran tiempos en los que la compraventa de inmuebles había alcanzado su punto culminante, pero las previsiones sobre una posible crisis resonaban cada vez con más fuerza. Su hija pactó vender la casa en construcción para comprar una vivienda nueva. Podía haber sido un buen negocio, pero eligió el momento equivocado para hacerlo.
El estallido de la burbuja inmobiliaria
La hija de Carmen se quedó atrapada con la hipoteca y la casa nueva. Carmen la estuvo ayudando económicamente, pero cada vez tenía menos dinero y más gastos. Su pensión de 2.500 euros mensuales no le daba para vivir porque las cuotas de los préstamos sumaban casi 2.000 euros.
La situación llegó a ser tan crítica que el banco ejecutó la hipoteca y tuvieron que entregar la vivienda. Como era habitual en esos momentos, la nueva tasación del inmueble depreció el valor. Por tanto, la vivienda no era suficiente para cubrir la totalidad del préstamo hipotecario.
La deuda pendiente continuaba siendo importante: 50.000 euros con la entidad bancaria principal y otros préstamos de menor cuantía que sumaban 26.000 euros entre todos. En total, acumulaba 76.000 euros cuando contactó con Libertad Sin Deudas para buscar una solución.
Libertad Sin Deudas y el camino hacia la exoneración
Eloi Esmerats Rodríguez, abogado concursal, se reunió con ella y aclaró todas sus dudas respecto a la Ley de Segunda Oportunidad. Tras sopesar los pros y los contras, decidió iniciar el procedimiento para solicitar el Beneficio de Exoneración de pasivo Insatisfecho (BEPI).
La documentación se presentó en el Juzgado de lo Mercantil número 10 de Barcelona en diciembre de 2022. Una vez analizada la solicitud de cancelación de la deuda, el magistrado comprobó que se reunían los requisitos para conceder la modalidad de exoneración total y definitiva.
En marzo de 2023, tan solo tres meses después de poner en marcha el procedimiento con el acompañamiento de Libertad Sin Deudas, Carmen dejó atrás la pesadilla de la insolvencia económica.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Pensionista de Barcelona logra la exoneración de 76.000 euros en tres meses con la Ley de Segunda Oportunidad.