Trabajador de Las Palmas cancela 12.000 euros en cuatro meses
Uno de los requisitos para solicitar la cancelación de las deudas mediante la Ley de Segunda Oportunidad consiste en ser deudor de buena fe. Aunque este concepto jurídico es más complejo de lo que pueda parecer, en realidad, la mayoría de las personas que se encuentran en situación de insolvencia cumplen esta condición.
La inseguridad económica que implica la precariedad laboral
Un problema que se da en el ámbito del empleo, con más frecuencia de la que nos gustaría, es la inestabilidad en la que están inmersos muchos trabajadores.
Ya sea por el sector económico en el que se mueven, por el lugar de residencia, por circunstancias personales o por otros motivos, hay un buena parte de la población que trabaja unos meses y después va al paro, que encadena contratos por poco tiempo con períodos en los que sus ingresos provienen del desempleo o de ayudas públicas.
Son personas que tienen que pagar el alquiler y cubrir los gastos necesarios para vivir (junto con su familia, si la tienen) con la incertidumbre que esa oscilación económica implica.
Algunos efectos de las malas decisiones pueden tener solución
Fede pertenecía a este grupo, pero en un momento dado consiguió un empleo por tiempo indefinido y eso le infundió mucha seguridad. Tanta que se veía con posibilidades de recurrir a la financiación ajena para sufragar algunos gastos que no había podido afrontar hasta el momento.
Los préstamos no eran de mucho importe así que los solicitó en la creencia de que no iba a tener problemas para pagar sus cuotas. Con el paso del tiempo vió que fue un error, que un contrato indefinido no garantiza que el trabajo no se vaya a terminar en un momento dado y menos aún que el nivel de ingresos se vaya a mantener para siempre.
Son las decisiones que tomamos las que construyen nuestra realidad y el hecho de endeudarse llevó a Fede al límite de sus posibilidades económicas: cuando de nuevo su sueldo disminuyó, se le hizo imposible cumplir con las obligaciones de pago.
Pero como hemos dicho más arriba, la insolvencia de Fede tenía solución y esta se encontraba en el proceso regulado en la Ley de Segunda Oportunidad. Así que contactó con nosotros y gracias al trabajo de los abogados de Libertad Sin Deudas consiguió la cancelación de todo lo que debía (12.000 euros) en un procedimiento que duró sólo cuatro meses.
La Ley de Segunda Oportunidad ofrece diferentes beneficios
Si estás leyendo esto seguro que sabes que el objetivo de la Ley de la Segunda Oportunidad es permitir que quienes no tienen bienes suficientes para hacer frente al pago de sus deudas puedan comenzar de nuevo gracias a la cancelación de todo o parte de lo que deben. Pero tal vez desconozcas que esta normativa regula también otros beneficios menos conocidos pero también muy interesantes. Entre ellos, y a modo de resumen, podemos destacar los siguientes:
- Una vez que se inicia el procedimiento se paralizan todos los procesos de embargo y el devengo de intereses. Por ello, las deudas dejan de crecer y las notificaciones o bloqueos de cuentas cesan.
- Desde ese momento tampoco se permite a los acreedores que inicien actuaciones de manera individual. Así, todos los créditos se tratarán en su conjunto.
- Cuando acaba el proceso favorablemente, se cancelan de oficio las inscripciones en los registros de morosos, con lo que el expediente financiero del sujeto queda impoluto. Desde ese momento, poder comprar algo a plazos se convierte en una posibilidad real.
En Libertad Sin Deudas estaremos encantados de atenderte y ayudarte con tu caso ante los Tribunales. Solo tienes que llamarnos y podrás tener una primera reunión gratuita y sin compromiso con uno de nuestros abogados con sede en tu localidad.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Trabajador de Las Palmas cancela 12.000 euros en cuatro meses