Cancelados 30.010 € a un vecino de San Sebastián que fracasó con un bar en solo 2 meses
Emprender siempre supone un riesgo, y cuando las cosas no salen bien, las consecuencias pueden arrastrarse durante años. Eso fue lo que le ocurrió a Óscar (nombre ficticio para proteger su intimidad), un vecino de San Sebastián que acumuló más de 30.000 € de deuda tras el cierre de un negocio hostelero y que, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, pudo liberarse en apenas dos meses.
Publicado 29/09/25
Actualizado 29/09/25
En 2013, Óscar decidió dar un paso valiente: hacerse autónomo y abrir un bar en San Sebastián. Para ponerlo en marcha contó con el apoyo de una cervecera y con un préstamo del Banco Guipuzcoano (hoy Banco Sabadell). El acuerdo inicial parecía prometedor: la cervecera se había comprometido a organizar conciertos y actividades que atraerían clientela y darían viabilidad al negocio.
Pero la realidad fue muy distinta. La cervecera incumplió lo pactado y, lejos de ayudar a despegar el negocio, dejó a Óscar con una inversión pesada y sin el respaldo necesario. Las facturas comenzaron a acumularse, los gastos superaban los ingresos y, para poder cumplir con sus proveedores, Óscar se vio obligado a pedir créditos adicionales.
A pesar de sus esfuerzos, el bar tuvo que cerrar sus puertas. Lo que quedó fueron deudas que no dejaron de crecer. La mayor parte, unos 26.000 €, correspondía a lo que debía a la propia cervecera. Esa deuda terminó en manos de una empresa de recobros (Intrum), que la reclamaba judicialmente y llegó incluso a sufrir embargos. A ello se sumaban los intereses de los créditos solicitados para sobrevivir, que hacían la situación aún más insostenible.
Un futuro bloqueado por la deuda
Sin apenas patrimonio —más allá de una furgoneta de 16 años que había comprado para poder trabajar—, Óscar se encontraba atrapado en una espiral sin salida. Estaba divorciado, viviendo con su actual pareja y con dos hijos menores; la presión económica no daba tregua.
Durante un tiempo, sus ingresos como autónomo apenas alcanzaban los 900 € mensuales. Sin embargo, esperaba lograr acceder a un contrato como asalariado que le aseguraba un salario algo más estable, en torno a los 1.200 € al mes. Sin embargo, esa pequeña mejoría no era suficiente frente a una deuda total de 30.010 €.
Cada mes era una lucha constante: atender los gastos básicos de su familia, mantener a sus hijos, cumplir con sus responsabilidades… y, al mismo tiempo, soportar la presión de los acreedores y los embargos.
Una segunda oportunidad real
Ante la imposibilidad de hacer frente a la deuda y con la convicción de que no podía seguir cargando indefinidamente con aquel fracaso empresarial, Óscar decidió contactar con Libertad Sin Deudas y acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
El proceso fue rápido y efectivo: en apenas dos meses, el juzgado aprobó la exoneración de todas sus deudas. Gracias a ello, Óscar quedó liberado de los 30.010 € que le reclamaban.
Hoy puede mirar hacia adelante con esperanza. Ha dejado atrás años de angustia financiera y puede centrarse en construir un futuro más estable junto a su pareja y sus hijos en San Sebastián.
Auto de cancelación de la deuda
El 9 de julio de 2024, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Óscar, liberándolo de los 30.010 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.