Cancelados 43.000 € en solo 4 meses a funcionario de A Coruña separado
Tener un trabajo estable, como es el caso de los funcionarios, y cobrar una nómina por encima de la media, no garantiza que una persona no pueda verse envuelta en una situación de insolvencia o sobreendeudamiento. Eso fue lo que le ocurrió a Javier (nombre ficticio para preservar su privacidad), un funcionario de A Coruña que contrajo deudas que no podía asumir.
Contar con un empleo fijo y percibir ingresos superiores a la media no asegura estar libre de caer en problemas de endeudamiento o incluso en una situación de insolvencia. Este fue el caso de Javier (nombre ficticio), un funcionario de A Coruña que acumuló 43.000 euros de deuda a raíz de algunos créditos que pidió para vivir y quedó atrapado en una situación de insolvencia. Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad y al procedimiento concursal adecuado, consiguió cancelar la totalidad de sus deudas y empezar de nuevo sin esa carga financiera.
Ser funcionario no evita el sobreendeudamiento
Nuestro cliente trabajaba para las instituciones penitenciarias del Estado y percibía unos ingresos mensuales de 2200 euros. Estaba divorciado y tenía tres hijos menores de edad, a los cuales debía pasar la correspondiente pensión de manutención.
El coste de sus gastos vitales, como vivienda, alimentación y suministros, más la pensión de manutención para los menores, suponía una elevada carga mensual. Estaba al corriente de todos los pagos hasta que, por diversas vicisitudes, se vio en la necesidad de pedir un préstamo para cubrir unos gastos extraordinarios elevados.
Una espiral de créditos, refinanciaciones e intereses abusivos
Al poco tiempo, necesitó contratar un nuevo crédito y, poco a poco, entró en una espiral que derivó en el sobreendeudamiento actual. Como suele ocurrir en muchos casos, intentó reducir las cuotas mensuales con operaciones de refinanciación. Esto supuso el encadenamiento de créditos, con condiciones en su mayoría abusivas, que empeoró su ya maltrecha situación económica.
Su deuda superaba los 43.000 euros, repartidos en diversos préstamos contratados con diversas entidades financieras. Dado que no podía atender con normalidad sus obligaciones de pago y cumplía los requisitos que establece la Ley de Segunda Oportunidad, el abogado concursal colaborador de Libertad Sin Deudas inició los trámites en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de A Coruña.
Exoneración del 100% de la deuda en cuatro meses
En octubre de 2024, se acordó declarar a nuestro cliente en situación legal de concurso sin masa, es decir, sin bienes que se pudieran liquidar. Este tipo de concurso no requiera nombrar administrador concursal, por lo que resulta más ágil y económico.
Transcurridos tan solo cuatro meses, el magistrado concedió la exoneración total de la deuda de nuestro cliente. De esta forma, pudo librarse de las cargas a las que no podía hacer frente y pudo comenzar una nueva vida partiendo de cero.
Auto de cancelación de la deuda
A continuación, puedes ver cómo se canceló todo lo que debía esta persona de A Coruña. Aquí te dejamos el auto de resolución.