Cancelados 66.096 € a un camionero de Pontevedra afectado por un embargo tras la pandemia en solo 3 meses
La pandemia dejó a muchas familias en una situación crítica. Eso fue lo que le ocurrió a Andrés (nombre ficticio para proteger su intimidad), un camionero de Pontevedra que dejó de poder pagar sus créditos durante el ERTE y terminó con una deuda de más de 66.000 €. Gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, en solo tres meses logró liberarse de esa carga.
Publicado 26/09/25
Actualizado 26/09/25
Antes de la crisis sanitaria, Andrés había solicitado una serie de préstamos que podía mantener al día sin demasiado problema. Uno de ellos, con el Banco Santander, ascendía a 45.000 € y suponía cuotas mensuales de 600 €, las cuales podía afrontar con normalidad mientras su trabajo se mantenía estable.
Sin embargo, la entrada en un ERTE durante la pandemia lo cambió todo: dejó de poder pagar esta cuota del Banco Santander.
A pesar de ello, otros créditos menores, como uno con CaixaNova de 16.000 € y otro con Cofidis de 4.000 €, seguían al día. Aun así, la deuda acabó en los tribunales y la situación se agravó cuando descubrió que le habían embargado 21.000 € directamente de su cuenta.
Embargos, patrimonio y presión constante
Con una nómina de 2.300 € como camionero en ruta, Andrés se encontró con que gran parte de su salario estaba embargado. No tenía hijos ni cargas familiares, pero su situación personal no era sencilla: vivía en la casa de sus padres, sin pagar alquiler, y apenas lograba organizarse con lo que le quedaba disponible cada mes.
A su nombre figuraba la copropiedad de una casa de aldea junto a su hermana, valorada en unos 70.000 €, y varias fincas rústicas heredadas de escaso valor. También conservaba un coche antiguo, un BMW de veinte años con un valor venal aproximado de 3.000 €.
Sin embargo, ese patrimonio no era suficiente para atender la deuda acumulada ni compensaba los embargos que lo ahogaban.
Una segunda oportunidad real
La presión de los acreedores y los embargos continuos hacían imposible que Andrés pudiera recuperar el control de su economía. Por ello, decidió contactar con Libertad Sin Deudas y acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Los abogados expertos en deudas que le asesoraron plantearon un plan de pagos que le permitiese salir de la espiral de deuda. En apenas tres meses, el juzgado aprobó la exoneración de los 66.096 € que debía, liberándolo de la carga que arrastraba desde la pandemia.
Este caso refleja cómo la Ley de la Segunda Oportunidad también protege a trabajadores con ingresos estables, que aun así se ven atrapados por embargos y deudas que no pueden afrontar después de una crisis como la del ERTE.
Auto de cancelación de la deuda
El 7 de octubre de 2024, el juzgado aprobó la cancelación de todas las deudas de Andrés, liberándolo de los 66.096 € que le reclamaban. A continuación, puedes ver el auto de resolución.