Cancelados 70.000 € a un empleado de Alcalá de Henares en 4 meses
Tener un trabajo estable y cobrar una buena nómina no es garantía de solvencia. Las circunstancias a las que puede tener que enfrentarse una persona a lo largo de su vida son imprevisibles. Los motivos para sobreendeudarse son tan diferentes entre sí como los clientes de Libertad Sin Deudas. Eso fue lo que le ocurrió A.R. que a pesar de tener ingresos elevados tuvo que recurrir a la Ley de la Segunda Oportunidad para cancelar sus deudas.
A.R. es una persona que trabaja por cuenta ajena, tiene un empleo estable y cobra una nómina cercana a 1.700 euros mensuales. Divorciado y con hijos menores a los que debía pasar la pensión de alimentos, en un momento dado tuvo que solicitar un préstamo personal.
Como ocurre en muchos casos, quiso refinanciar la deuda para conseguir unas condiciones más favorables. Pidió un crédito para cancelar otro y, casi sin darse cuenta, había caído en una espiral que engullía todos sus ingresos.
Cuando contactó con Libertad Sin Deudas, tenía 1200 euros en cuotas mensuales de préstamos más la manutención de sus hijos. La insolvencia era clara y absoluta, por lo que el consejo del abogado concursal que llevó su expediente fue que solicitase la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI).
Concurso sin masa sin perder su vehículo
Iniciamos el procedimiento en el Juzgado de lo Mercantil número 17 de Madrid a finales de febrero de 2024. Fue un concurso sin masa, porque A.R. no tenía patrimonio, como un piso o local, que se pudiera liquidar. Únicamente, era propietario de un vehículo que estaba financiado con reserva de dominio a través de una entidad bancaria. Puesto que necesitaba vehículo para trabajar, llegó a un acuerdo con la financiera y pudo mantener el coche.
Solo cuatro meses para cancelar una deuda de 70.000 euros
El magistrado que estudió su caso llegó a la conclusión de que era claramente una situación de insolvencia sobrevenida y concedió a nuestro cliente la exoneración total del pasivo insatisfecho, que alcanzaba casi 70.000 euros.
El auto del EPI se dio a conocer en junio de 2024, por lo que resultó una actuación muy rápida. En tan solo cuatro meses, A.R. pasó de enfrentarse a unas cuotas mensuales de 1200 euros, imposibles de asumir, a respirar tranquilo.
Al igual que A.R., la práctica totalidad de las personas que solicitan la exoneración del pasivo insatisfecho obtiene una resolución favorable. La clave está en dejarse asesorar por abogados concursales honestos, como los que te atenderán en Libertad Sin Deudas, que te digan si, de verdad, cumples o no los requisitos que establece la Ley de Segunda Oportunidad.
Auto de cancelación de la deuda
A continuación, puedes ver cómo este empleado de Alcalá de Henares consiguió la exoneración de sus deudas en 4 meses. Aquí te dejamos el auto de resolución.