Cancelados 75.000 € a un trabajador bilbaíno en solo 3 meses gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad
Muchos clientes de Libertad Sin Deudas contactan con nosotros para que les ayudemos a conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) cuando se sienten angustiados por la presión de los acreedores. En algunos casos, incluso cuando ya se han judicializado las deudas. Eso fue lo que le sucedió a este bilbaíno en tan solo 3 meses.
Siempre es posible conseguir la cancelación de la masa pasiva, pero lo más acertado es comenzar el procedimiento lo antes posible. Esto es lo que hizo nuestro cliente, E.F., un trabajador de Bilbao que preveía que en breve tiempo no podría asumir sus deudas.
E.F. es un hombre de cincuenta años que contactó con Libertad Sin Deudas porque se encontraba en una situación de absoluta insolvencia. Aunque cobraba un buen sueldo (1700 euros mensuales), tenía unos gastos que superaban sus ingresos. Estaba utilizando unos pequeños ahorros para hacer frente a sus deudas, pero el dinero se le acababa.
Una deuda inasumible que se pudo cancelar
Cuando se reunió con el abogado concursal que le acompañó en el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad, tenía una deuda de 75.000 euros, repartida en varios préstamos. Aunque en aquel momento tenía un empleo por cuenta ajena, años atrás se había endeudado para abrir un negocio de hostelería que, finalmente, tuvo que cerrar.
Sus gastos mensuales estaban por encima de 2000 euros. Solo las cuotas de los préstamos suponían más de 1000 euros, a lo que había que sumar el alquiler, los suministros, la comida, el transporte y los gastos médicos para tratar su problema de salud mental. El precio del alquiler era muy elevado (1300 euros), por lo que subarrendaba habitaciones legalmente para tener un pequeño margen de maniobra.
Divorciado y sin menores a su cargo, no tenía propiedades embargables con las que liquidar la masa pasiva. Su único bien era su vehículo, que había comprado y pagado íntegramente hacía un par de años.
Iniciamos el procedimiento para la cancelación de la deuda
E.F. tomó una decisión excelente: contactar con Libertad Sin Deudas cuando todavía tenía los préstamos al día porque sabía que, antes o después, no iba a poder pagar las mensualidades. Según sus cálculos, tenía dinero para pagar los préstamos en los siguientes tres meses.
En estos casos, el primer paso consiste en dejar de pagar las deudas, que es algo que se permite en el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad para que la persona no tenga que seguir asumiendo las cuotas desproporcionadas de unas deudas que se van a exonerar. Además, mientras duró el procedimiento, tuvo cierto margen de ahorro.
Presentamos la solicitud de concurso sin masa y exoneración del pasivo insatisfecho en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Bilbao. El abogado concursal consiguió que el vehículo no se considerase masa activa (embargable), puesto que E.F. lo necesitaba para desplazarse hasta el lugar de trabajo, donde no llegaba el transporte público.
El procedimiento comenzó en febrero de 2024 y el 6 de junio de ese mismo año conocimos el auto de exoneración total de la deuda. De esta forma, nuestro cliente pudo mantener su coche y solucionar su situación de insolvencia incluso antes de que los acreedores empezasen a reclamarle los pagos.
Auto de cancelación de la deuda
A continuación, puedes ver cómo este ciudadano de Bilbao consiguió la exoneración de sus deudas en poco más de tres meses. Aquí te dejamos el auto de resolución.