Cancelados 147.000 € a un empresario de Zaragoza en quiebra
El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Zaragoza reconoció el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho a Alberto Q. (nombre ficticio), un ciudadano cuya empresa quebró a consecuencia de la crisis motivada por la pandemia.
Una empresa saneada hasta que llegó la pandemia
Alberto Q., zaragozano nacido en 1969, tenía una empresa propia junto a su mujer. El negocio era su medio de vida y una fuente de ingresos rentable hasta que llegó la pandemia. Las consecuencias del COVID-19 fueron desastrosas para muchos autónomos y Alberto no fue una excepción.
Durante las primeras semanas de confinamiento, tuvo que cerrar sus puertas. Al cabo de un tiempo, pudo volver a abrir, pero con las grandes restricciones que todos conocemos. La facturación cayó en picado, comenzaron a acumular impagos y, finalmente, necesitaron acudir a financiación privada.
Lucharon con uñas y dientes para sacar a flote el negocio, pero no fue posible. Tras echar el cierre, Alberto comenzó a cobrar el subsidio por desempleo para personas mayores de 55 años, apenas 500 euros.
La Ley de Segunda Oportunidad como alternativa
La capacidad económica de la familia, con tres hijos a su cargo, quedó muy debilitada. Acumularon una deuda de 147.000 euros con diversos acreedores, más una hipoteca de 65.000 euros. Esta fue la única carga a la que pudieron hacer frente, para no perder su vivienda habitual.
Esta fue la razón por la que Alberto se reunió con el abogado concursal Eloi Esmerats Rodríguez, colaborador de Libertad Sin Deudas. Una vez estudiado su caso, el letrado consideró que se cumplían todos los requisitos para iniciar el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad.
Se presentó la documentación para solicitar el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) en el Juzgado de lo Mercantil de Zaragoza.
Una sentencia favorable y una nueva vida
El magistrado analizó la petición de cancelación de deudas y llegó a la conclusión de que se cumplían todos los requisitos que establece la ley de la segunda oportunidad. Así pues, como la hipoteca se mantenía al día y no había deuda pública, que es la que contrae principalmente con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, se canceló toda la deuda, salvo la de la hipoteca: 147.000 euros. Alberto obtuvo la exoneración definitiva y la familia pudo volver a dormir tranquila.
Desde que Libertad Sin Deudas inició el procedimiento hasta que se publicó la sentencia favorable, transcurrieron seis meses (entre junio de 2023 y enero de 2024). Durante ese tiempo, tal y como establece la ley, los embargos se paralizaron. Una vez concedida la exoneración, la legislación también obliga a borrar la información de los ficheros de morosidad.
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Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Cancelan una deuda de 147.000 euros a un empresario de Zaragoza en quiebra