Exonerados 70.000 € a un ilicitano
Todos recordamos el estallido de la burbuja inmobiliaria, allá por 2008. Han pasado muchos años desde aquella crisis sin precedentes, pero algunas personas aún no se han podido recuperar.
Publicado 11/05/24
Actualizado 14/07/25
ARTÍCULO VERIFICADO POR:
Abogado concursal especializado en Ley Segunda Oportunidad
Un afectado más por la crisis inmobiliaria de 2008
Juan Carlos, un ilicitano de 55 años, es uno de los múltiples afectados. Residente en Elche (Alicante) y trabajador por cuenta ajena en una conocida empresa de infusiones, tiene una nómina que apenas supera el salario mínimo interprofesional.
No siempre fue así. Su padre y él eran trabajadores del sector de la construcción, una actividad con mucha demanda y buen salario. Por esta razón, Juan Carlos compró una vivienda y, en 2007, solicitó un préstamo para renovarla.
Cuando estalló la crisis inmobiliaria, padre e hijo se quedaron sin trabajo. Para hacer frente a los gastos de la hipoteca más el préstamo de la reforma, Juan Carlos y sus padres se trasladaron a la vivienda, como una solución para reducir gastos.
Años de lucha para intentar salvar el patrimonio sin éxito
La crisis de 2008 supuso el cierre de numerosas empresas y una gran tasa de paro. Pasó el tiempo y la familia, sin empleo, empezó a perder su capacidad para afrontar el pago de la cuota hipotecaria más el préstamo de la reforma.
Como ocurre en tantos casos similares, Juan Carlos optó por una reunificación de deudas con la esperanza de reducir las cuotas. Sin embargo, con los intereses bancarios disparados y la falta de empleo, la situación fue a peor hasta que perdió la vivienda.
No es de extrañar que todos estos acontecimientos le pasaran factura. Su estabilidad emocional se vio afectada y vivió momentos muy duros a nivel personal. Aunque había encontrado trabajo, sus ingresos eran mínimos, ya que tenía la nómina embargada.
La Ley de Segunda Oportunidad, una esperanza de futuro
La lucha se había prolongado ya durante demasiados años. En 2022, Juan Carlos tomó una sabia decisión y contactó con Libertad Sin Deudas para informarse sobre la Ley de Segunda Oportunidad.
En aquel momento, la deuda ascendía a 70.000 euros, principalmente a causa de las demandas judiciales por los impagos. Eloi Esmerats Rodríguez, abogado concursal y colaborador de Libertad Sin Deudas, fue el profesional encargado de analizar su caso, tramitarlo y ofrecer acompañamiento durante todo el procedimiento.
Exoneración total y definitiva
Puesto que la vivienda habitual ya se había perdido cuando el banco ejecutó la hipoteca, se solicitó el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) por la deuda restante, es decir, 70.000 euros.
La documentación se presentó en la sede que el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Alicante tiene en Elche. El magistrado estudió la petición y llegó a la conclusión de que Juan Carlos reunía todos los requisitos para obtener el perdón de las deudas.
Así pues, acordó conceder la exoneración definitiva en enero de 2024. Este no fue uno de los procedimientos más rápidos, ya que el juzgado de Elche está muy saturado con casos pendientes. No obstante, en menos de un año, Juan Carlos pudo dejar atrás a sus acreedores. Comparado con los 15 años de sufrimiento a causa del sobreendeudamiento, nueve meses son un suspiro.
Muchas personas que se encuentran en una situación similar tienen la posibilidad de empezar una nueva vida libre de cargas gracias a la Ley de Segunda Oportunidad. Solo se necesita asesoramiento profesional como el que ofrece Libertad Sin Deudas.
Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Exoneración de una deuda de 70.000 para un ilicitano que arrastraba las consecuencias de la burbuja inmobiliaria