Perdonan 51.000 Euros a pensionista de Girona en 9 meses
Tener deudas por un importe superior al que realmente puedes pagar es un problema considerable, pero si además no se puede trabajar de ninguna manera para obtener los ingresos que necesitas, la situación se agrava y mucho.
Comprar en el punto más álgido de la burbuja inmobiliaria
El protagonista de este caso de éxito, al que llamaremos Iván, es beneficiario de una pensión por incapacidad permanente absoluta desde el año 2016 que percibe como consecuencia de una enfermedad común. Está casado y es padre de un hijo con discapacidad.
Sus problemas económicos vienen de bastante atrás y es que él y su esposa compraron una vivienda en 2006, cuando los precios de los inmuebles estaban por las nubes y la creencia generalizada era que todo iba a seguir subiendo.
En aquella época, muchas personas ganaron cantidades importantes de dinero comprando pisos o casas y vendiendolas al poco tiempo. La reventa de viviendas en construcción estaba a la orden del día y en uno o dos años se duplicaba fácilmente la inversión que se había realizado antes de la finalización de la obra.
No había miedo ni a los precios altos ni tampoco a las hipotecas altas.
Y en la cúspide de esa ola fue el momento en el que Iván adquirió su vivienda, valorada y tasada en 250.000 euros.
A finales de 2007 estalla la burbuja y comienza una de las peores crisis por las que ha pasado nuestro país.
Las consecuencias de todo esto aún llegan hasta nuestros días y para nuestro protagonista, como para muchos otros, se traducen en que se encuentra con que el valor de mercado de su vivienda es la tercera parte de lo que le costó y que si decide venderla no podría hacerlo por más de 80.000 euros.
Sin embargo, el préstamo hipotecario pendiente ronda los 150.000 euros.
Cuidados que cuestan dinero
Como hemos dicho al principio, Iván tiene un hijo con discapacidad que necesita una serie de cuidados que hay que pagar.
Sus padres, como es lógico, quieren para él todo lo que pueda mejorar su estado y calidad de vida: psicólogos, logopedas, terapeutas, etc.
En un momento dado, empezaron a solicitar préstamos para hacer frente a los costes de los tratamientos e hicieron lo habitual en estos casos: primero solicitaron uno pequeño, después otro algo mayor para poder seguir, y otro más para poder cancelar lo que se debe y con el sobrante ir tirando algún tiempo…
Y, al final, llegaron a un punto en el que la deuda era tal que no la podían pagar con sus medios disponibles. Hablamos de 51.000 euros en préstamos personales, 150.000 de hipoteca y una pensión como único medio de vida.
Mantuvo la vivienda
Pero para este tipo de situaciones hay una solución y es la contemplada en la Ley de Segunda Oportunidad.
Se trata de un procedimiento judicial (aunque no es un juicio) que requiere la asistencia de abogado y procurador y que, si se cumplen los requisitos de la ley de la segunda oportunidad, termina o bien con la cancelación de la totalidad de las deudas o bien con la de una parte de ellas.
Iván decidió conservar su vivienda habitual y seguir pagando la hipoteca que pesaba sobre ella, por lo que solicitó la condonación de lo demás. Le fue concedida en un plazo total de 9 meses.
Si tú también eres insolvente y, como Iván, quieres salir de esa situación de una vez por todas, llámanos porque desde Libertad Sin Deudas te proporcionaremos una primera reunión totalmente gratuita y sin compromiso con uno de nuestros letrados colaboradores experto en Ley de Segunda Oportunidad que trabaje en tu localidad.
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Auto de cancelación de deuda
Clicando en el siguiente enlace puede consultarse el auto de cancelación de deuda correspondiente a este caso. Los datos de las personas implicadas han sido borrados por motivos de privacidad: Auto del juez: Perdonan 51.000 Euros a pensionista de Girona en 9 meses