70.000 euros perdonados en 2 meses a desempleado de León
El Juzgado de León funciona muy bien en lo relativo a la Ley de Segunda Oportunidad y resuelve los casos en menos tiempo que en otros lugares de España. El que te explicamos aquí es un claro ejemplo de ello.
De agente comercial a tener una carnicería propia
Al sobreendeudamiento se puede llegar por diferentes caminos y uno de los que se repiten con frecuencia es el de un negocio que ha ido mal. Y justo ese es el que convirtió en insolvente a Alfredo, el protagonista de esta historia.
Cuando cerró la empresa en la que trabajó como comercial durante muchos años, se dio cuenta de que ya estaba cansado de carretera y de noches fuera de casa, así que le pareció buen momento para cambiar de empleo.
El problema fue que no tenía ninguna formación específica ni experiencia fuera del sector al que se dedicaba. Y, para más inri, pasaba de los cincuenta años, cosa que tampoco ayudaba a la hora de encontrar trabajo.
Sí que consiguió algo, pero nada estable, hasta que por un conocido se enteró del traspaso de una carnicería porque el dueño se jubilaba. La idea le gustó.
Si se acaba el público hay que cerrar la tienda
El negocio se encontraba en la provincia de León, en un pueblo con un buen número de habitantes y a pocos kilómetros de su lugar de residencia. El importe que tenía que entregar al dueño era un poco alto, pero estaba justificado porque el local estaba situado al lado de una oficina bancaria y tenía mucho trasiego de público, sobre todo de cierta edad. Este era un dato interesante, porque la gente joven suelen comprar más en las grandes superficies.
Así que aprendió el oficio de carnicero, pidió un préstamo y empezó su andadura como emprendedor muy ilusionado.
Aunque los comienzos no son fáciles, la verdad es que las ventas iban bien porque la forma de llevar la tienda era la misma que la de su predecesor.
Pero pasó algo que no estaba previsto: cerraron la sucursal del banco que provocaba el paso de público y los ingresos cayeron en picado. Sus clientes eran sobre todo personas mayores que iban a sacar dinero porque se manejaban con efectivo. Cuando ya no tenían que hacer eso tampoco se desplazaban solo a comprar a esa carnicería.
En pocos meses empezaron a acumularse las cuotas de los préstamos sin pagar y las facturas de los proveedores y del alquiler. No le quedó más remedio que cerrar.
Contactar con Libertad Sin Deudas le cambió la vida
Había estado tan poco tiempo cotizando como autónomo que ni siquiera pudo optar a la ayuda por cese de actividad. Así que se vio sin ingresos y con una deuda de 70.000 euros que, evidentemente, no podía pagar.
Navegando por la red dio con nuestra web y se puso en contacto con nosotros. Como cualquiera en su situación, tenía muchas dudas sobre la Ley de la Segunda Oportunidad y no estaba seguro de si iniciar un proceso judicial era seguro o le iba a llevar a una situación peor.
En una primera reunión gratuita con uno de nuestros abogados consiguió las respuestas que necesitaba y terminó con la certeza de que si le recomendábamos que iniciara el procedimiento era porque estábamos seguros de que terminaría con éxito.
Y, ciertamente, así fue: en un proceso que duró solo dos meses consiguió el perdón de una deuda de 70.000 euros.
Auto de cancelación de deuda
Haciendo clic en el enlace puedes ver el auto por el que se canceló todo lo que debía nuestro cliente de León: resolución del procedimiento.